Obezkhan, cuando la corrupción se vuelve justicia

OBEZKHAN

Obezkhan«Se aproximan las elecciones generales de junio de 2016,  y la corrupción del Partido Popular da un salto cualitativo que nadie cabía esperar. Los casos de corrupción en los que está envuelto no son más que cortinas de humo que ocultan su auténtica fuente de financiación ilegal: el Estado Islámico. La investigación del inspector Labajo, que concluirá descubriendo la sorprendente vinculación del partido político con el yihadismo, no es sino parte de un perverso montaje paralelo diseñado por el reputado comisario Obezkhan, teniendo como una víctima más al propio inspector de policía. Un entramado articulado en torno a la macabra forma de hacer justicia de una peculiar y siniestra organización de espías y agentes dobles que está muy por encima de los Servicios de Inteligencia de medio mundo, y de la que el comisario es miembro destacado. Sin embargo, un inimaginable hecho escapará al extraordinario ingenio del comisario Obezkhan que pone en peligro su particular operación. Su hija Elizabeth, con la que apenas ha mantenido relación, sufre una experiencia cercana a la muerte provocada por lo que parece un intento de asesinato; fenómeno que desvelará a la joven todo lo que su distinguido padre ha tramado, al igual que un perfil sin elección entre el sexo y la nostalgia».

Hasta aquí la sinopsis de mi nuevo libro, que ya está a la venta en Amazon. Aunque la trama se desarrolle en las vísperas de la repetición de las elecciones generales celebradas en 2016, hoy tiene su importancia tras conocerse el fallo de la Audiencia Nacional que condena al Partido Popular por partícipe a título lucrativo en el caso Gürtel.

La duda es si hemos tocado fondo, o hay más asuntos de corrupción que van a seguir saliendo”, señala un dirigente del Partido Popular en el diario El País, reflexión encaminada a la posibilidad o no de recuperar al partido político de cara a futuras elecciones. Lo cierto es que en la ficción el PP no ha tocado fondo (y mucho me temo que en la realidad tampoco) Se financia a través del Estado Islámico, se ve salpicado de sangre…  La corrupción del Partido Popular no le pasa factura ni con muertos por medio, ya que esta se ha transformado en una patología de la normalidad, como vendría a decir mi estimado Erich Fromm, que se ha adueñado no solo de una estructura grupal como es un partido político, sino de toda una sociedad. Siendo todos corruptos la corrupción deja de existir, no se es consciente de la misma. Quizás sea esta la razón por la que al Partido Popular no se desmorona en las encuestas como debiera y no sea una fuerza política residual. Su capacidad para disputar y ganar comicios electorales sigue intacta.

La corrupción es endémica en la política. Para el comisario Obezkhan «solo hay dos clases de políticos: los que son unos corruptos y aquellos que lo van a ser». Los que se alegran hoy por los fallos inculpatorios a las personas que han militado en el Partido Popular son los que se sentarán mañana en el banquillo. No solo hay que hablar de corrupción de cuello blanco, sino de otra mucho más grave: la corrupción ideológica,  que junto a aquella los partidos de izquierda históricamente son sus abanderados. No hace falta dar ejemplos. Señores del PSOE y de Podemos arrodillense ustedes también.

¿Y la Casa Real? De todos es sabido sus amistades peligrosas; amistades a las que tiene que agradar y que en su desaforado servilismo se ve involucrada en lo que muchos intuimos pero que muy pocos se atreven a manifestar siquiera en la ficción. Será mejor que descubráis en el capítulo que la dedico hasta dónde le llega la porquería…

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Felipe

A propósito de las ratas, ¿no cree usted que debiera haber metido unas cuantas por el culo a los Sánchez, Rivera, Iglesias, Casado… y a los inquilinos de la Casa Real? La novela me ha gustado bastante.

Ayuso
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Ayuso

Me lo regalaron hace un par de días… y me lo leí en cuatros tardes. La trama es asombrosa. No obstante, técnicamente hablando, usted ha arriesgado demasiado, hecho que es de agradecer. Felicidades.